Érase una vez en Francia

Érase una vez en Franciade F. Nury y S. Vallée. (Norma Editorial)

Esta obra fue publicada en Francia en seis volúmenes, mientras que en España se ha publicado en tres. El primer volumen incluye El imperio del señor JosephEl vuelo negro de los cuervos; el segundo Honor y policía ¡A las armas, ciudadanos!; y el tercero El insignificante juez de Melun La tierra prometida.

La acción se sitúa en la Francia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. El cómic está basado en la vida Joseph Janovici, un judío de origen rumano, que escapando de la persecución que padeció en su tierra, emigró a Francia. Allí empezó a trabajar en la chatarrería del padre de su mujer y consiguió dominar el comercio del metal a nivel nacional.

La trama, llena de intriga y suspense, nos muestra la vida en la Europa dominada por los nazis, y cómo este personaje fue capaz de trepar en una sociedad tan dura. Lo más interesante es la ambigüedad moral del personaje, que pone en cuestión algunas de nuestras creencias. Un mafioso o un empresario de éxito, un colaboracionista o un resistente, un judío que se enriquece gracias a los nazis o un judío que ayuda a sus compatriotas; todo esto fue Joseph Joanovici, una gran metáfora de la Francia de esa época.

Érase una vez en Francia recuerda a algunas de las mejores películas de género mafioso, como El Padrino 2 o Érase una vez en América, a la que homenajea con el título, ya que muestra el ascenso de una persona humilde hasta el poder casi absoluto en el crimen organizado. El uso de los flashbacks conforma una trama muy elaborada en la que todas las piezas van encajando.

A diferencia de la mayoría de cómics reseñados hasta ahora, éste no es un cómic de género histórico, es un cómic de género negro situado en un contexto histórico muy interesante. El dibujo, en la tradición de la línea clara, muestra el gran proceso de documentación que llevaron a cabo Vallée y Nury. Vehículos, uniformes, y lo que es más importante, la atmósfera de la Francia ocupada están perfectamente recreados.

El protagonista, Joseph Janovici, ¿héroe o colaboracionista?

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Corpus 1640

Corpus 1640. La revolta dels segadors, d’Oriol Garcia i Quera (Casals)

La segona entrega de la col·lecció de còmic històric de l’Editorial Casals, en aquesta ocasió, l’obra de l’Oriol Garcia i Quera ens apropa a la primera meitat del segle XVII, període que culminarà a Catalunya amb la revolta dels Segadors.

En el marc de la Guerra dels 30 anys, Felip IV de Castella porta les seves tropes a Catalunya per defensar la frontera nord, que en aquella època arribava fins al Rosselló. Els abusos dels soldats i la voluntat de bona part del poble de no participar al conflicte, faran que tingui lloc un aixecament. Gràcies a personatges de ficció que participen d’aquests fets històrics, en Garcia i Quera fa un bon retrat d’aquesta època.

Un dels episodis més coneguts de la història de Catalunya, al qual fa referència l’himne nacional, és presentat de forma clara en aquest còmic. Molt interessant per conèixer l’origen d’un dels símbols essencials de Catalunya.

La Gran Guerra

La gran guerra, de Joe Sacco (Random House Mondadori)

Joe Sacco, autor de Palestina. En la franja de Gaza y de Gorazde. Zona protegida, se ha acercado en numerosas ocasiones a los conflictos bélicos. Su estilo tiene dos ejes claros: un gran realismo y dar voz a los olvidados de las guerras. Con La Gran Guerra el autor maltés fue un paso más allá.

Sacco creó una obra de arte para explicar y denunciar la barbarie de la Batalla del Somme. Inspirado en los tapices medievales, Joe Sacco dibujó una única ilustración continua de más de 7 metros de longitud. En ella podemos observar lo que aconteció el 1 de julio de 1916, el primer día de la batalla, en el considerado como el día más sangriento de la toda la Primera Guerra Mundial.

Lo que hace especialmente interesante a esta obra, además de la maravillosa demostración artística de Sacco, es que podemos observar todas las fases de la guerra de trincheras. Desde el palacete alejado del frente en que se aloja el general Douglas Haig, hasta los soldados heridos en la enfermería, pasando por los soldados que alegremente se dirigen al campo de batalla; todos son protagonistas.

Si hablamos de un uso puramente educativo, nuestros estudiantes pueden hacerse una idea bastante clara, en una observación rápida, de cómo fueron las principales batallas de la Primera Guerra Mundial. La guerra de trincheras está fielmente reflejada, y aunque a diferencia de Tardi, esta obra no contiene texto, la fuerza de la ilustración transmite muchísima información. Sacco se documentó con profusión, y por tanto, el cómic está muy cuidado en lo referente a uniformes, armas, vehículos, etc.

Para no perdernos ante la magnitud de la obra, ésta contiene una leyenda donde se indica lo que está representado a lo largo de toda la ilustración. Además, el cómic viene acompañado de un dossier elaborado por el historiador Adam Hochschild con la explicación académica de la batalla.

Por último, os quiero explicar la experiencia que tuve en una clase de Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato cuando llevé mi ejemplar de La gran guerra. En un primer momento, no comprendían lo que estaban viendo, pero en cuanto empezaron a reconocer aspectos que habíamos explicado en clase, se quedaron entusiasmados. Multitud de conceptos y de aspectos concretos de la guerra quedaron resueltos gracias a esta brillante representación gráfica.

Crónicas de Jerusalén

Crónicas de Jerusalén, de Guy Delisle (Astiberri)

Crónicas de Jerusalén se sitúa en uno de los lugares más complejos del mundo. Ciudad Santa para las tres grandes religiones monoteístas, ciudad en disputa entre Israel y Palestina, ciudad dividida. Guy Delisle hace un retrato muy interesante de este histórico emplazamiento. El autor se traslada a Jerusalén para seguir a Nadége – su esposa – en su trabajo en Médicos sin Fronteras.

En esta ocasión Guy Delisle ya cuenta con dos hijos: Louis y Alice, y por tanto sus tareas como padre se multiplican. Ello no le impide descubrir esta fascinante ciudad con lugares históricos, religiosos y turísticos. Son especialmente interesantes las explicaciones sobre las numerosas divisiones religiosas de la ciudad y los inconvenientes que esto provoca.

Guy Delisle también nos ofrece su particular visión sobre el conflicto árabe-israelí, ya que visita lugares esenciales para comprenderlo: Hebrón, el Muro, la frontera con Gaza o la explanada de las Mezquitas. La militarización de la sociedad y el odio entre buena parte de ambas comunidades esta presente en el relato. Delisle dibuja las dificultades que encuentra a causa de la obsesión por la seguridad del ejército israelí.

La extensión del álbum permite al autor adentrarse en detalles que suelen estar alejados del gran público. Muchos aspectos cotidianos que no aparecen en los informativos y en el gran relato del conflicto configuran la vida de los habitantes de esta región. Delisle nos muestra estos elementos y hace un gran y entretenido retrato de la vida de Jerusalén.

Guy Delisle nos ofrece su particular visión de estos lugares con la modestia del que está de visita. A diferencia de otros profesionales, especialmente los periodistas, que están sujetos a la inmediatez de los medios de comunicación, Delisle tiene tiempo para crear un relato elaborado, pero no pretende presentarnos La Verdad, sino tan solo su verdad, la realidad que se encuentra en cada momento.

Un largo silencio

Un largo silencio, de M. Gallardo y F. Gallardo. (Astiberri) També disponible en català (Edicions de Ponent)

Un largo silencio es el homenaje de Miguel Gallardo a su padre. Francisco Gallardo fue de esos españoles que sufrieron la guerra civil, en la que su bando fue derrotado, y el largo franquismo, en silencio. Tras unas vivencias muy traumáticas, de las que nunca quería hablar, el dibujante consideraba a su padre un cobarde. Pensaba que nunca había asumido riesgos y que por eso siempre vivía temeroso y preocupado por lo que hacía su rebelde hijo. Pero a finales de los años 80, Miguel Gallardo descubrió que sus percepciones tenían poco que ver con la realidad.

Francisco Gallardo fue un soldado republicano durante la guerra civil. Había escrito unas 30 páginas relatando sus experiencias en el conflicto bélico (hasta 1940), que su hijo decidió recuperar como base de una nueva novela gráfica. Es una obra que combina las reflexiones personales de Gallardo padre y las viñetas de Gallardo hijo, que narran los hechos que vivió su progenitor. Además, los documentos de la época que añadió Miguel Gallardo dotan de mayor realismo – si cabe – a la obra.

El dibujo, prácticamente expresionista, se ajusta perfectamente a la gran crudeza de los hechos. La combinación entre texto y viñetas está muy conseguida. En cuanto al color, la edición de 2012 utiliza tres colores, frente al bitono original de 1997.

Un largo silencio es un gran ejercicio de memoria histórica, ya que recupera los recuerdos de una de esas personas invisibles durante mucho tiempo, a las que les tocó vivir una guerra fratricida, y posteriormente casi 40 años de dictadura. Pese a su largo silencio, el protagonista tenía muy claro que la gente de su clase tenía que luchar por la República, “por los que no tienen y nunca han tenido nada“.

Como dice Miguel Gallardo, su padre fue “un héroe“, alguien que consiguió “sobrevivir, sobrevivir para enamorarse de mi madre, para que mi hermano y yo estemos aquí, sobrevivir para hacer amigos, para leer, para reír…

Las viñetas de Miguel Gallardo recrean las vivencias de su padre.

En Italia son todos machos

En Italia son todos machosde L. De Santis y S. Colaone. (Norma Editorial)

En plena Italia fascista, con Mussolini en el punto álgido de su poder, muchos italianos padecieron persecución por sus ideas políticas. Muchos de ellos emprendieron el camino del exilio, otros no lo consiguieron y sufrieron torturas y largos periodos de encarcelamiento. Hay casos muy conocidos, como el de Antonio Gramsci, destacado miembro del Partido Comunista Italiano.

La novela gráfica de De Santis y Colaone se centra en este oscuro periodo de la historia de Italia,  pero en un aspecto en concreto: la discriminación que padecieron los homosexuales.  En muchos casos fueron desterrados a vivir en algunas de las pequeñas islas italianas, para evitar la “contaminación” del resto de la sociedad, ya que se les acusaba de delitos “contra la raza”.

En Italia son todos machos está basado en los recuerdos de Giusseppe B., quien estuvo deportado en las Islas Tremiti entre 1939 y 1940. El personaje Peppinella está inspirado en él. Además vemos cómo en los 80 dos jóvenes tratan de rodar un documental sobre este tema y las dificultades con las que se encuentran, a causa del olvido oficial sobre la cuestión.

El trato discriminatorio que recibieron los homosexuales durante el fascismo es una de esas historias olvidadas, prácticamente un tabú. Tras largos años de lucha por recuperar la memoria de este colectivo, este cómic contribuye a rescatar del olvido la trágica historia de muchos italianos.

La discriminación de los homosexuales en la Italia de Mussolini.

El fotógrafo

El fotógrafo, de Guibert, Lefèvre y Lemercier (Sins Entido, Glénat)

Didier Lefèvre es un fotógrafo francés, que en 1986 decide acompañar a un equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) a Afganistán, que en esos momentos está en plena guerra con la URSS. El fotógrafo narra, mediante el dibujo y la fotografía, esta brutal experiencia que marcó a Lefèvre para siempre.

El protagonista viaja de París a Pakistán, donde MSF se prepara para cruzar la frontera y empezar el verdadero viaje. El choque cultural es muy grande y Guibert, un poco a la manera de Guy Delisle, refleja los elementos más curiosos de este nuevo entorno. Desde allí parten hacia Afganistán, donde el viaje se convierte en una gran aventura.

La expedición de MSF tiene como objetivo llegar al norte de Afganistán, donde la población está más desasistida. Para llegar hasta allí deben cruzar la cordillera del Hindu Kush, con sus picos de más de 6.000 m de altura. El frío y la nieve, el peligro de los bombardeos soviéticos y las disputas entre los clanes afganos hacen que el trayecto sea muy peligroso.

Además de Lefèvre, los personajes principales son los miembros de la expedición de MSF a los que vamos conociendo poco a poco. Sus motivaciones, sus dudas y sus miedos tienen un papel fundamental en el relato. El pueblo afgano se erige también en protagonista, ya que el retrato de sus costumbres y de cómo se adapta a la difícil situación que le ha tocado vivir es un elemento esencial del cómic. El sufrimiento provocado por la guerra es fundamental en la obra, pero también la capacidad de adaptación y de sacar provecho de los problemas.

A nivel gráfico, lo más destacado de El fotógrafo es el uso de dibujo y fotografía. Las viñetas de Guibert van creando la línea narrativa y las fotografías de Lefèvre (hizo más de 4.000 a lo largo del viaje) dotan de mayor realismo a la obra, de modo que nos trasladan directamente al corazón de Afganistán. Las fotografías nos acercan a los personajes que Didier Lefèvre va conociendo y nos permiten sufrir junto a él en su viaje de retorno a Pakistán.

El resultado global es fantástico. Una gran aventura situada en un contexto histórico muy cercano, hace menos de 30 años. En Afganistán y Pakistán, dos países en los que los conflictos que observamos en el cómic siguen totalmente vigentes. La visión de primera mano de las actividades de una organización como MSF en una zona de guerra. El crecimiento personal del protagonista y los cambios que su visión occidental padece. Todo ello conforma una obra maravillosa.

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