Barcelona. Los vagabundos de la chatarra

Barcelona. Los vagabundos de la chatarra, de Jorge Carrión y Sagar (Norma Editorial)

El cómic periodístico o periodismo en viñetas, las etiquetas no importan, está  viviendo un gran auge en los últimos años. Autores como Joe Sacco o Guy Delisle y obras como El fotógrafo han mostrado, desde enfoques totalmente diferentes, las enormes posibilidades de este género. Hasta el momento las historias que estos cómics narraban eran lejanas, incluso exóticas en muchas ocasiones, pero Barcelona. Los vagabundos de la chatarra recrea una realidad muy cercana. Además, como destaca Javier López Menacho en La Réplica, por primera vez el periodismo en cómic se hace a cuatro manos y no a dos.

El escritor Jorge Carrión – guionista de la obra – y el dibujante Sagar Forniés concibieron este cómic como un reportaje sobre el mundo de la chatarra en la capital catalana. Para ello, como haría cualquier buen periodista, fueron a visitar los lugares emblemáticos de este negocio y trataron de hablar con sus protagonistas. A lo largo del cómic los autores muestran cómo la presencia del cuaderno de dibujo en lugar de la  cámara les facilitó las cosas, ya que era un medio de acercamiento menos agresivo para los entrevistados.

La narración abarca un año, desde el emblemático 11 de septiembre de 2012, con la gran manifestación que tuvo lugar en Barcelona, hasta el 11 de septiembre de 2013, con el independentismo en pleno auge. Bajo los grandes acontecimientos, que constituyen el contexto en el que se desarrollan las diversas historias, Carrión y Forniés se centran en la realidad oculta de la ciudad, que solo aparece en los grandes medios cuando sucede una tragedia. Desde el puerto hasta las naves industriales okupadas en Poblenou pasando por la construcción del nuevo mercado de los Encantes, los escenarios en los que tienen lugar los paseos en bici de los autores son muy reconocibles para cualquiera que conozca mínimamente Barcelona.

La galería de personajes del cómic es realmente especial y muestra la heterogeneidad de las gentes que participan en el negocio de la chatarra. Trabajadores del puerto que quieren mantenerse en el anonimato, inmigrantes subsaharianos que llevan muchos años luchando por prosperar en la idílica Europa, un expresidiario rumano que trata de sacar adelante a su familia… Lo mejor de la obra, en mi opinión, es la construcción – el retrato – de estos personajes, especialmente de Vasile, un chatarrero rumano que recorre cada día decenas de kilómetros con su carro de supermercado; y de Abudu, un senegalés que ha tenido una vida muy difícil y que se ha convertido en una especie de líder de los africanos que viven en la nave de la calle Puigcerdà.

Aprovechando al máximo las posibilidades que ofrece el cómic, Carrión y Forniés utilizan múltiples tipologías textuales para dotar de mayor profundidad a su relato. Informes a página completa que explican los orígenes y el desarrollo histórico de los Encantes conviven con los tweets del Ayuntamiento de Barcelona cuando los okupas que se dedican a la chatarra son desalojados. La necesaria reflexión que exige plasmar esta investigación en cómic, hace que esta obra sea un reportaje mucho más completo, y personal – elemento esencial -, que cualquier información que podamos encontrar en un medio de comunicación tradicional.

A nivel gráfico, el dibujo de Sagar es realmente espectacular y consigue transmitir la inmediatez de las entrevistas al mismo tiempo que reconstruye unos escenarios completamente fieles a la realidad. El trazo desdibujado y un gran uso del color hacen que la obra tenga una atmósfera muy característica. Las composiciones de página están muy trabajadas y la multitud de planos que utiliza Sagar dotan al cómic de un tono cinematográfico que funciona realmente bien.

lINT012034515Barcelona-la-chatarra1A la manera de Joe Sacco, los autores aparecen como personajes del cómic, de modo que en todo momento tenemos claro que el relato es subjetivo. En ningún momento afirman que Barcelona. Los vagabundos de la chatarra sea la verdad, es tan solo su verdad y éso, en los tiempos que corren en el periodismo, es digno de admirar. Los anexos incluyen una entrevista en formato cómic que realizaron los autores al propio Sacco en una visita de éste a Barcelona en la que se reflexiona sobre la naturaleza del periodismo, sobre el compromiso ético del periodista y sobre las posibilidades del cómic en este género.

Por último, es destacable la página web que han creado los autores junto a Norma Editorial, en la que se incluyen materiales muy interesantes: desde una guía didáctica a noticias relacionadas con los temas reflejados en el cómic. También son interesantes las ilustraciones y los bocetos que Sagar publicó en su blog.

En definitiva, la obra de Jorge Carrión y Sagar Forniés es muy recomendable, por la temática, por la forma en que está tratada y porque es periodismo en cómic sobre una realidad cotidiana que todos y todas hemos visto alguna vez. Es una gran manera de acercarnos a las tremendas desigualdades que existen en nuestras ciudades y que generalmente quedan alejadas del gran foco informativo. Una gran lectura con muchos aspectos sobre los que reflexionar.

 

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Modotti. Una mujer del siglo XX

Modotti. Una mujer del siglo XX, de Ángel de la Calle (Sins Entido)

Tina Modotti fue una fotógrafa, activista comunista, actriz y modelo, entre otras cosas, de origen italiano, que fue partícipe directa de buena parte de los acontecimientos históricos más importantes de la primera mitad del siglo XX. Si hubiera nacido hombre, seguramente sería una figura mundialmente conocida, pero como nació mujer su vida ha tenido muy poca repercusión. Ángel de la Calle, gran conocedor de sus peripecias, trató de dar a conocer a Tina Modotti con la publicación de Modotti. Una mujer del siglo XX en 2003. Posteriormente, también en Sins Entido, el cómic fue reeditado en 2007 y 2011.

El cómic de Ángel de la Calle no es una biografía al uso, ya que el relato se estructura en dos ejes: la vida de Tina Modotti y el proceso de investigación que llevó a cabo el autor. Las dos tramas se van combinando, de forma que vemos las interesantes reflexiones de De la Calle y su uso y crítica de las biografías existentes, a medida que avanza la historia personal de la fotógrafa. Además, para enriquecer aún más la historia, ésta no sigue un orden cronológico estricto, de modo que la vida de Modotti se va construyendo como si fuera un puzzle.

Tina Modotti se trasladó con su familia a la costa oeste de los Estados Unidos desde el norte de Italia, a inicios del siglo pasado, como cientos de miles de sus compatriotas. De manera bastante casual acabó trabajando como actriz en el Hollywood del cine mudo y gracias a los contactos que estableció allí, pasó a relacionarse con artistas de diversas disciplinas. Se trasladó a México donde, de la mano de Edward Weston, inició su carrera como fotógrafa. Desde una fotografía más artística, sus intereses derivaron hacia los temas sociales, con las grandes desigualdades de la sociedad mexicana de la época como eje central de su fotografía.

Se relacionaba con la élite cultural del país y pronto entró el Partido Comunista. La persecución a la que los miembros del Partido eran sometidos, la llevó a establecerse en Europa. Berlín y Moscú, la Asturias del 34 y, posteriormente, la Guerra Civil española fueron los escenarios en los que Modotti se implicó plenamente, poniendo su vida en peligro en multitud de ocasiones. Su participación en el Partido Comunista, en plenos años 30, era cada vez mayor – llegó a hacer diversas misiones para el Cominform -, e incluso fue la causa de su abandono de la fotografía.

Su participación en grandes acontecimientos históricos, sus relaciones – de todo tipo – con los y las mejores artistas de su época y su misteriosa muerte, junto con el ritmo del guión, hacen que la lectura de la novela gráfica te atrape. Después de leerla, solo una pregunta me vino a la cabeza: “¿Cómo es posible que no conociera la historia de Tina Modotti?”.  Volviendo al inicio, creo que su condición de mujer contribuyó a que no fuera una figura demasiado conocida. Un hombre que hubiera vivido una cuarta parte de las cosas que vivió Modotti tendría multitud de libros y películas glosando sus hazañas.

Además, otro aspecto destacado del cómic es que Tina Modotti es la protagonista real de su vida, es ella la que toma sus propias decisiones, en todos los ámbitos. Es ella la que se enfrenta al machismo imperante en la época y la que en muchas ocasiones vence. Ella es la gran mujer y no está detrás de ningún hombre, al contrario, son ellos los que están tras Tina, invalidando la tópica frase.

El apartado gráfico del cómic es correcto, aunque no es la parte más destacada de la obra. El blanco y negro funciona bien, así como los fondos desdibujados o inexistentes, en ocasiones, que permiten hacer énfasis en la acción y en los diálogos. Quizás sería mejorable el dibujo de los personajes secundarios, ya que ante su gran número y su parecido, en ciertos momentos se hace difícil distinguirlos. Uno de los elementos más interesantes es la inclusión de dibujos de muchas fotografías de Modotti, de manera que además de conocer su vida también nos introducimos en su obra artística.

Los anexos que incluye el cómic (Edición de 2011) son la guinda del pastel, ya que incluyen un texto de Tina Modotti sobre la fotografía, una docena de sus fotografías más valiosas y un epílogo de Paco Taibo sobre la obra de Ángel de la Calle y sobre el periplo de ambos – Taibo también aparece en la obra – durante la investigación para elaborar el cómic. Una gran lectura y un gran personaje, que todos y todas deberíamos conocer.